⏱️📖 Tiempo de lectura: 04 minutos

Sabemos que la lectura tiene múltiples beneficios y, por lo mismo, queremos hacer todo lo posible para que niños y niñas desarrollen esta habilidad, la disfruten y encuentren placer en ella. Es importante reconocer que cada momento de lectura que intencionamos es una valiosa oportunidad de aprendizaje y, al mismo tiempo, un espacio de conexión afectiva entre el niño o la niña y quien acompaña o narra la historia.
Como adultos, tenemos la responsabilidad de intencionar y mediar estos momentos, evitando leer solo por cumplir. Pero surge una pregunta clave: ¿cómo lograrlo?, ¿qué podemos hacer para que a nuestros hijos e hijas realmente les guste leer y disfruten de este espacio?
Te invitamos a buscar lápiz y papel y tomar nota de las siguientes orientaciones.
Es fundamental tener en cuenta que el encuentro con la lectura debe ser agradable, positivo y nunca forzado. De este modo, poco a poco, esta práctica podrá consolidarse en el tiempo.
Independiente de la edad, es importante permitir que niños y niñas elijan los cuentos que desean leer. La elección fortalece el interés y la motivación.
- En lo posible, crea un ambiente adecuado para la lectura, donde ambos puedan escucharse y no haya interrupciones. Un rincón de lectura en casa puede ser una excelente idea.
- Para que esta práctica se mantenga en el tiempo, es necesario destinar algunos minutos del día a la lectura compartida. Si bien suele realizarse antes de dormir, también puede llevarse a cabo en otros momentos, como durante el día o en espacios abiertos, por ejemplo, en un parque.
- Haz partícipes a niños y niñas durante la lectura: realiza preguntas, comenta las imágenes, deja espacios para que expresen sus opiniones y, si lo desean, invítalos a dibujar a partir de la historia.
- Conversa sobre la importancia del cuidado de los libros, ya sean los que forman parte de la biblioteca familiar o aquellos que se leen en bibliotecas y espacios literarios de la comunidad.
Por último, una excelente iniciativa puede ser crear o sumarse a un club de lectura, intercambiar libros con vecinos y vecinas del barrio y ampliar así las experiencias lectoras. ¡Anímense!
